"Buscamos gente que trabaje generando impacto social"

Mariano Sioli (21 años), Licenciado en Administración de Empresas de la Universidad de San Andrés, Buenos Aires y Valentin Abella Nazar (22 años), Licenciado en Administración de empresas de la Universidad Católica Argentina, son más que dos jóvenes con un proyecto emprendedor. Provenientes de Argentina, llevaron el concepto de ayuda social a otro nivel con el proyecto "Huellas por América".  Desde abril han recorrido el continente aprendiendo y conociendo organizaciones que trabajan de manera rentable y sustentable para revertir problemas sociales con nuevas ideas. En su paso por Perú, nos contaron un poco sobre esta grata experiencia.


Cuéntenme , ustedes ya han trabajado en otro tipo de proyectos sociales, ¿se conocieron por TECHO Buenos Aires?

Valentin: Nosotros nos conocemos por amigos en común y porque vivimos a cuatro cuadras uno del otro en Buenos Aires, los dos terminamos administración de empresas en distintas universidades. Mariano trabajó mucho tiempo en TECHO, mientras yo fui voluntario en otras organizaciones, y siempre hubo ese interés por el impacto positivo del trabajo social.

¿Cómo nace la idea de Huellas por América?

Valentin: Desde hace tiempo yo venía pensando en hacer un viaje de recorrer el continente. Tenía este sueño presente desde que terminé el colegio y durante todo mi proceso universitario. Se dieron muchos factores, terminamos de estudiar, menos obligaciones y bueno, me dije, “necesito un compañero, alguien que comparta este sueño conmigo", hablé con Mariano, quien se sumó de inmediato, y decidimos emprender este viaje de Estados Unidos hacia Argentina.

Mariano: Creo que la inspiración vino de los Zapp...

Valentin: Ah, sí. Habíamos conocido a una pareja que ya lo había hecho (el recorrido) en el 2000 en un auto viejísimo de 1928. Estaba esa idea, los dos terminando la universidad y empezamos a soñar en conjunto, pensando en los países que íbamos a recorrer, buscando gente que trabaje generando impacto social, eso nos interesa bastante, conocerlos y nutrirnos nosotros como personas para nuestra vida profesional en un futuro y darlo a conocer a los demás.


El proyecto tiene 4 ejes en los que se enfoca, infraestructura comunitaria, salud, educación e inclusión. ¿Consideran que alguno de estos puntos merece mayor importancia?

Mariano: Estuvimos viendo muchas empresas que trabajan en todas las áreas. Creo que el problema es que la pobreza es multi - causal y existen muchos factores que se relacionan, entonces, las organizaciones se ven obligadas a trabajar con todos los aspectos. Por ejemplo, en Perú existe "Yaqua", una ONG que vende botellas de agua y con las ganancias financia proyectos para potabilizar agua en zonas rurales. Además, esta empresa trabaja con la comunidad enseñándoles a usar los útiles de aseo personal. De ese modo es salud, infraestructura, inclusión y educación. Una empresa puede enfocarse más en una pero también ataca a las otras problemáticas.

¿Cómo es que las personas que tienen estos proyectos sustentables se contactan con ustedes?

Mariano: Generalmente es por redes de contacto, es un ecosistema relativamente pequeño y se ayudan entre todos. Si yo conozco una empresa, es muy probable que me hable sobre otra ya sea en el mismo país, o fuera.

Valentin: Como Mariano siempre dice, es como una bola de nieve, conocimos uno en California, que nos recomendó uno en Centro América, así es como la red se va abriendo, ya que todos se quieren ayudar es muy fácil lograr contactos.

De todos los proyectos que han observado, ¿cuál les ha llamado más la atención?

Mariano: La verdad que todos (risas). Lo que pasa es que siempre que salimos de un proyecto decimos “esto hay que hacer en Buenos Aires”, “este es increíble” o “este es el mejor”. Nos interesan mucho dos tipos que hemos visto. Uno que es sobre energías renovables , vimos empresas que ofrecen soluciones de energía solar a sectores donde no había acceso a la red eléctrica, entonces, por medio de planes de pago, ellos le dan acceso a estas familias o a estos negocios bien aislados a tener un servicio de calidad.

Valentin: Favorecen a una familia que nunca tuvo acceso a la luz en su casa, a través de un panel solar. Quizá nos parece muy simple, pero la vida de esas personas se transforma, pueden estudiar hasta más tarde, pueden trabajar más.

Mariano: Además, no es asistencia, no es un regalo, sino que la familia paga una cantidad que no le complica su economía para ser dueños de un servicio que los beneficia.

¿Cuáles son los proyectos que han conocido en Perú?

Mariano: Bueno, conocimos a "LOOP" (Life out of plastic) que trabaja con todo lo que tiene que ver con concientización sobre el medio ambiente. Ellos venden productos hechos de plástico reciclado. También hacen campañas de limpieza de playas, trabajos con empresas, programas de educación, etc. Es una rama diferente de la problemática social ligada más al tema ambiental, cuyo movimiento es súper necesario. Después conocimos a "Yaqua", que es increíble. A nosotros nos impresiona que se puede comprar en cualquier supermercado, aunque no es tan conocido ahora podría serlo.

Valentin: Esto lo decimos porque, el público peruano, debe darse cuenta que dentro de su país y sociedad se está generando esta revolución. 

Mariano: También está "Laboratoria", que trabaja capacitando mujeres vulnerables de bajos recursos en cursos de Informática, luego las contrata y las envía a otras empresas.

Valentin: Desafía y capacita a las mujeres vulnerables, las empodera. Por otro lado, “X - runner” es muy interesante, ofrece un servicio sanitario para las casas en las zonas rurales, y a través de un sistema de recolección simple las familias de bajos recursos pueden acceder desagüe y agua.

Entonces, en concreto, ¿cuáles son sus proyectos favoritos?

Valentin: En concepto de energía solar nos gustó mucho “Iluméxico” (México) y “Solubrite” (Panamá). Otro que nos llamó mucho la atención en México es “Sala Uno” que es una clínica oftalmológica que opera gente de bajos recursos. Con un sistema determinado y organización de los médicos logran reducir los costos, de este modo, personas que no podrían acceder a una operación de la vista, puedan hacerlo a la mitad del precio normal. “Sala Uno” ofrece un servicio que cambia la vida de las personas, si me das a elegir uno hoy, para mí, este es el ejemplo perfecto de una empresa social.

Ahora, ¿cómo manejan el tema del financiamiento?. Cuando recién empezaron el viaje, ¿ya contaban con el apoyo de Assist Card?

Mariano: Bueno, cuando empezamos el proyecto veníamos de trabajar durante nuestra época de estudios y teníamos nuestros ahorros, que fueron la gran parte de nuestra financiación. Después tuvimos la suerte que Assist Card se quiso unir. Es un gran apoyo porque nos dan asistencia, un par de veces tuvimos que pasar por algún hospital o clínica…

Valentin: Claro, viajas mucho más tranquilo sabiendo que cualquier cosa que te pasa, levantas el teléfono y lo solucionan. Por ejemplo, cuando estaba en Colombia tuve una infección en el ojo y no tuve problemas para atenderme.

Mariano: Pero también es un viaje que tratamos de hacer de la manera más económica posible. En la camioneta tenemos una cama, que si bien queríamos que fuera algo más armado, la verdad es que lo único que necesitábamos para este viaje era un vehículo para movilizarnos. En ese sentido gastamos muy poco, porque generalmente dormimos dentro de la camioneta, se duerme muy bien por cierto, ahí cocinamos….

Valentin: Sí, cuando viajas por tanto tiempo tienes que ahorrar en algún lugar, donde más se gasta es en alojamiento y comida, entonces, si podemos solucionarlo de una forma barata, es mejor.

Mariano tengo entendido que en el 2011 ya tuviste una experiencia en Perú, ¿Cómo consideras que ha cambiado la problemática social en nuestro país?

Mariano: En el 2011 me quedé con una comunidad de consagrados en San Juan de Lurigancho, trabajamos de manera voluntaria en una escuela durante una semana. Es difícil tener una opinión, sin embargo, noté muy cambiado el barrio donde yo estaba, ahora con el tren eléctrico, tiene accesos distintos. Pero de la avenida principal hacia adentro, sigue todo igual, aunque se nota una esperanza.



Solo faltan 2 países para que vuelvan a Argentina, ¿Cuál es el plan para después?

Valentin: Esa es la gran pregunta, si tienes la solución, me la puedes decir (risas). Es algo que venimos pensando muchísimo, por lo pronto yo tengo que rendir 3 exámenes para terminar mi título, y Mariano tiene que entregar su tesis. Luego de eso, es ver donde nos insertamos profesionalmente. Personalmente, me gustaría mucho arrancar una empresa social. Pese a que el miedo de arrancar con una idea propia siempre está, me veo aportando de ese modo.

Mariano: También me interesa mucho, gracias a esto tenemos una red de contactos mucho más grande dentro de la dinámica de las empresas sociales, y por ahí me inclino. Aún no sé si tendría la confianza de arrancar un negocio propio, pero sí quisiera seguir aprendiendo sobre este tema de empresa social, sea en Buenos Aires, o en otro lado. 

Para terminar, tengo que preguntar algo que me da mucha curiosidad, ¿han pensado llevar “Huella por América” a otro continente?

Valentin: Vaya...

Mariano: Waoh, ni lo habíamos pensado...

¿Es en serio?

Valentin: Sí, pero yo creo que la puerta siempre está abierta. Nosotros lo que siempre decimos es que este concepto de empresa social toma lo mejor de las ONGs. Uno, ayudar a las personas, y dos, la eficiencia del modelo de mercado. Estos dos condimentos hacen posible que un negocio sea rentable y sustentable, para crecer y lograr un impacto social en la comunidad.

Para seguir el trabajo de "Huellas por América" y obtener mayor información, pueden seguir las siguientes redes:


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