Virginia Sar: "De eso se trata, volver a casa y generar ingresos desde el hogar"

Virginia Sar aprendió a cocinar durante su infancia con su madre. Durante su trayectoria ha escrito novelas, cuentos, relatos infantiles, además de dedicarse a otros campos del arte como la música y pintura. Su blog “Divino Macaron” la introdujo aún más en el mundo del estilismo, donde fueron sus inicios en la fotografía de alimentos. Hace poco publicó su primer libro de recetas dulces "Whoopies", actualmente vive en Buenos Aires y trabaja como escritora freelance, estilista y fotógrafa de alimentos. Sar, nos explica un poco más sobre la experiencia de trabajar en Internet y las oportunidades que nos ofrece ser emprendedor independiente.

¿Cómo fueron sus inicios con tu blog “Divino Macaron”?

Bueno los inicios fueron por motivos diferentes a la pastelería. Yo escribo por lo general literatura, novelas, en ese momento estaba escribiendo cuentos infantiles y haciendo un curso de ilustración. Fue mi profesor quien me alentó a abrir el blog para mostrar mi trabajo. Después, por diversos motivos, comencé a publicar recetas, la gente empezó a tener una respuesta, a consultarme cosas, pedirme tips, consejos. Con los días deje de publicar ilustraciones para dedicarme de lleno a la repostería y cocina en general. El blog comenzó a tener muchos seguidores, eso fue hace casi 9 años. Empezó así, pero luego se convirtió en un algo muy personal y la gente se enganchó con eso.

¿Había estudiado fotografía cuando empezó su pasión por la fotografía gastronómica?

No, la fotografía vino de la mano del blog. Gracias al blog me gustó la fotografía y empecé a estudiar.


Hace un momento me comentó que escribió cuentos para niños, ¿cómo relaciona la fotografía, la gastronomía y la literatura en su vida?


Bueno, cocinar y escribir es algo que hice siempre, nunca dejé de hacer ninguna de las dos cosas así fuera de manera informal. Siempre hacía recetas, después las cosas se juntaron. A veces no todo es proyectado, solo se dan, y esto de escribir me llevó a redactar recetas de manera más coloquial para que la gente las pudiera entender. Cuando empecé a leer instrucciones de cocina a los 12 años, me costaba mucho interpretar lo que querían decir, más allá de los términos técnicos, sentía que faltaba algo para que fuera legible y se entendiera. Entonces, cuando llegó el momento de escribir recetas, quise hacerlo simple.

¿Considera que hoy en día es factible vivir del arte?

Creo que en cualquier época fue difícil, hay que buscarle la vuelta, para vivir de ello sin traicionar tus principios o a lo que dedicas desde siempre. Pero creo que ahora hay más exposición del tema, gracias al tema de redes y todo eso.

De todos los postres que ha preparado, ¿con cuál se identifica más y por qué?

Definitivamente “Pie de arándanos”, que es el postre que más me gusta de mi blog, y también uno de cereza. Esos dos postres me hacen sentir identificada, los relaciono con la época de los años 50 - 60, cuando la mujer se dedicaba a la familia en casa, criando a los hijos. La verdad, me gusta esa idea. Me parece que si bien vivimos una vida muy rápida, emergente en todo sentido, en que las mujeres estamos saliendo a trabajar y haciendo otras cosas más allá del hogar, creo que también esta bueno volver a este tipo de costumbres, que el ama de casa llegue a la cocina, tenga la masa y prepare algo rico para que vengan todos los integrantes de la familia. Esos dos pasteles me hacen sentir identificada por ese motivo. Estos postres retoman las tradiciones.

Sobre su programa, en esta segunda temporada de repostería con Virginia Sar, ¿presenta postres tradicionales o también le hace alguna modificación?

Hay varias cosas, existen postres que son de una estética más moderna, otros son más tradicionales como la “Selva Negra”, así, pero siempre trato de hacer una estructura distinta o decoración más actual, a todos trato de hacerles algo para que se vean de una manera más novedosa. Por ejemplo, una tarta cítrica en lugar de hacerla de limón, le puedes agregar color distinto, entonces está la variación de la presentación, es más interesante y curiosa pero no deja de ser cítrica.

Respecto a la elaboración de su libro de recetas, ¿estuvo a cargo de todo el diseño creativo, es decir, desde la diagramación, la fotografía y las ilustraciones?

Sí, está hecho íntegramente por mí, las fotos, la cocina, el estilismo, todo. Además mi marido, quien es mi mano derecha, es la persona encargada de la imagen. Por ello es un libro muy querido, ya que está hecho de manera muy personal.

Usted que trabaja en Internet, ¿cómo define la labor de las personas que trabajan en las redes?

Me parece que es la nueva tendencia, cada vez más gente se anima a ver qué puede hacer en esta plataforma. Creo que de eso se trata, de volver a la casa, volver a las bases. En los 90 todo era trabajar afuera, pero esto de poder generar ingresos desde la vivienda es volver al hogar y poder bajarle un poquito al ritmo a una vida tan agitada.

¿Cree que existe una fuerte competencia a nivel online para los blogueros que incursionan en el mundo de la gastronomía?

En este momento si, hay mucha competencia, nos bombardean todo el tiempo con imágenes, es imposible que no las veamos porque desde que nos levantamos tenemos el teléfono en la mano. Existe mucho movimiento, hay que saber ver, hacer una introspección e investigar para poder lograr algo nuevo.

¿Qué consejo le daría a cualquier persona que quisiera dedicarse al arte, ya sea la cocina, fotografía o literatura?

En primer lugar, que sea muy paciente, que no se limite a una disciplina en particular, cuando yo tomé el curso de fotografía en alimentos, había un trance de querer aprender sobre todo tipo de arte. Desde libros, ir al cine, mirar películas, buscar fotografías, hasta relatos históricos. A la gente que le gusta el arte le aconsejo que tengan fe, confianza, convicciones. Que se rodeen de gente que valora lo que hacen, eso es lo más importante. Siempre he tenido apoyo familiar para dedicarme a lo que me gustaba, especialmente de mi madre, ellos me dieron confianza.

Repostería con Virginia Sar se trasmite en el canal El Gourmet (Claro 110, Movistar digiatal 306, Movistar Satelital 371, Direct TV 232)

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