Carlos Tolentino: "En Lima al teatro aún no se le considera necesario"

Entrevistamos a Carlos Tolentino, quien actualmente se encuentra dirigiendo Un Día Muy Particular en el Centro Cultural el Olivar.

Foto: Paola Denegri

 “Un día muy particular”, inspirada en la famosa película italiana Una giornata particolare . está siendo montada en el CC Olivar bajo la dirección de Carlos Tolentino, quien se tomó un momento de su tiempo para brindarnos la siguiente entrevista.

¿De tu punto de vista personal de qué habla Un Día Muy Particular?

Actualmente vemos el resurgir en Europa ideologías donde los partidos populistas de extrema derecha se presentan como los salvadores a una patria y a un proyecto europeo decadente y sin alternativas, debidos especialmente al fracaso político de las elites tradicionales. Sus votos provienen de los sectores más vulnerables, para los que las formaciones más moderadas no encuentran respuestas. 

Yo lo que acabo de ver en Europa, donde todos los partidos de extrema derecha se aprovechan de la ola de inmigración de las últimas dos décadas y, ahora, del aparente fracaso de la Unión Europea. Es un discurso político populista que, dentro del marco democrático, está arrasando a lo largo de todo el continente. 

Tal como escribí en el programa de sala de la obra “Un día muy particular”, Juan Mayorga, el dramaturgo español, declaró en una entrevista: “El teatro debe hacernos reconocer al fascista que llevamos dentro, al torturador, al violento y eso es políticamente útil y relevante….” Esa reflexión me fue valiosa, ya que en los últimos meses que trabajaba en la puesta en escena de “Un día muy particular” me debatía ante las posibles interpretaciones de la obra.

 Considero que lo peor para un ser humano libre, sea la transgresión biempensante. Es decir, aquel que se presenta como transgresor y no está sino divulgando lugares comunes.  Y por eso mismo sigo creyendo que “Un día muy particular” es una obra totalmente transgresora sobre la condición humana y es vigente en mi país hoy más que nunca. Porque se fundamenta sólidamente en la honestidad.

¿Qué te llevó a querer dirigir esta obra y desde hace cuánto querías hacerlo?

Hace algunos años Alba Carioso, publicó un artículo muy agudo acerca de las mujeres en el fascismo, donde el racismo, la xenofobia y el sexismo son un rasgo constitutivo de esa ideología, que promueve el desprecio y la opresión  contra los considerados débiles. Así, las mujeres tienen misiones en la vida, pero nunca las vinculadas con la política o el ejercicio profesional fuera del ámbito doméstico. 

Los nazis establecieron el modelo de las denominadas tres K: Kinder, Küche, Kirche, es decir, niños, cocina, iglesia. El “lugar de la mujer”, es básicamente el hogar, en el que debía desempeñar el papel de reproductora de la raza. Pilar Primo de Rivera, fundadora e impulsora de la Sección Femenina de la Falange, decía en 1942: “las mujeres nunca descubren nada, les falta desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles, nosotras no podemos hacer nada más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos han hecho”

. Esta afirmación que nos resulta aterradora, es expresada por el personaje de Antonia quien  asume como algo normal que el lugar femenino por excelencia sea la casa. En ella las mujeres realizan actividades que les son propias, al ser dotadas por naturaleza, de espíritu de sacrifico, modestia y resignación. Sin embargo en la obra se desencadena un cuestionamiento existencial que permite a Antonia descubrirse como persona y ser humano individual, y desde mi punto de vista este es uno de los ángulos de lectura importante. 

Al inicio de los ensayos propuse olvidarnos de la película de Scola para hallar una teatralidad nueva a la historia de estos dos personajes. Las nuevas generaciones no vieron la película y conocen poco de lo que ocurrió en el 38 en Italia. Sin embargo es importante reflexionar acerca del fantasma del fascismo y como este ronda nuestros países. 

Al finalizar la función, cada noche nos esperan algunas personas del público para conversar acerca de la historia y sobretodo acerca del final que plantea la obra. Estar un día entero con ella ha representado para Gabriel aceptar por completo su esencia, a pesar del mundo hostil que busca anularlo. Gracias a ella, descubrió la humanidad y la ternura que se puede recibir de quien sufre el mismo régimen, aunque de manera distinta. Antonia, que era cerrada y se abre, emprende un viaje hacia una experiencia nueva, a pesar de que alguien, la portera, quería detenerla… “Fue muy bonito, pero no cambia nada”, dice él, mientras que, para Antonia, había cambiado todo…”

¿Por qué nuevamente El Centro Cultural el Olivar y nuevamente trabajar con Attilia Boschetti?

Soy un director que se siente muy a gusto trabajando con personas exigentes y que creen en la profesión como algo siempre por descubrir. En el caso de Attilia es la primera persona en la que voy a pensar puesto que es una actriz cabal y no me limita que sea mi esposa o que lo demás lo piensen. Mi trabajo con los actores es un laboratorio de experimentación y riesgo donde no parto de certezas sino siembro incertidumbres en ellos a fin de alcanzar una verdad mucho más sólida que la que pueda yo poseer. Busco trabajar con actores siempre muy exigentes en lo profesional y en lo ético de nuestra profesión. 

Desde hace dos años me desempeño como Director Artístico del Centro Cultural El Olivar de San Isidro, y una de mis funciones es dirigir un espectáculo al año. Además siento la responsabilidad de ofrecer un producto cultural bueno, que esté a la altura de la misión que nos hemos planteado en la Municipalidad de San Isidro. Hacemos una cultura inclusiva, y el teatro que presentamos toca siempre temas relacionados con el respecto por el ser humano por encima de cualquier cosa.

¿Cómo así pensaste en Sergio Paris para un drama?

Paris es un gran comediante pero sobretodo es un hombre de teatro que conoce muchos registros y también arriesga donde otros no lo harían. Sabe que si hace televisión la hace bien y también sabe hacer teatro sin encasillarse en roles o estereotipos. Hacía años que veníamos pensando en trabajar juntos, y lo seguiremos haciendo en futuro. 

¿Cómo director qué de particular sientes que tiene la experiencia de dirigir esta obra a diferencia de otras?

Siempre es diferente, y esto demuestra el hecho que muy pocas veces acepto hacer reposición de algún espectáculo mío. Exceptuando si me invitan a algún festival de teatro como fue con “Cruzar la calle” de Daniel Amaru Silva o cuando siento que la obra aún tiene aspectos que descifrar como fue con “La Extravagancia” de Rafael Spregelburd.

Sobre los formatos de teatro alternativo ¿Qué opinas de Micro teatro, teatro en casonas y los teatros de Bar?

La verdad que considero siempre válida la experimentación en cualquier disciplina de las artes. Lo hice por muchos años en Italia y lo continué haciendo cuando enseñaba en la Universidad Católica un curso de actuación (Rupturas con el realismo). Sobre el Micro teatro es un espacio que depende mucho del país donde se desarrolle y del público que asista. Lo conocí en Bogotá y lo he visto en Madrid. Acá he acudido pocas veces porque no me llego a conectar pero lo tomo con el agrado y respeto de quienes lo practican.

A los estudiantes de teatro los estructuran mucho sobre el contenido de las obras. Se les enseña que todo personaje debe ir hacia un lugar o tener un motor, a su vez también se dice que cada obra debe tener un conflicto notorio. ¿Crees que esto se cumple en todo tipo de obra teatral?

Es una pregunta que no se puede responder en pocas líneas. Lo que sucede es que no existe solo un tipo de dramaturgia sustentada en lo literario de un texto. Existe un concepto definido por Hans-Thies Lehmamn en su libro Postdramatisches Theater, donde el “teatro posdramático” supera su estado de autarquía literaria, para abrirse y disolverse en el tejido del espectáculo, de modo que el sentido profundo del hecho teatral deja de situarse en el texto y se desplaza ahora en el conjunto total de la puesta en escena. También existe una dramaturgia del cuerpo, de los objetos e incluso de los actores. Sin embargo todo depende qué orientación desean tomar los futuros actores. Uno actor se prepara de manera tradicional pero será siempre las  Moiras  quienes decidan qué tipo de teatro deberá hacer. 

¿Qué nuevos actores te han llamado la atención o te gustaría trabajar últimamente?

Con quienes me gustaría trabajar son aquellos con quienes estoy preparando mi nuevo montaje teatral.

Luego de ver sorpresas como David Villanueva o Yidaá Eslava. ¿Qué chico reality actual crees que tiene esperanza con la actuación? ¿Tendrías problema de alguna vez trabajar con alguno de ellos?

Disculpa pero no los conozco, y por otro lado no tengo prejuicios hacia nadie. Sin embargo me viene a la mente una frase de David Mamet que dice "Cuando veamos que de nuevo se aprecia y recompensa a los actores que llevan al escenario o a la pantalla generosidad, deseo, vida orgánica, acciones ejecutadas libremente -sin deseo de recompensa ni miedo a la censura o la incomprensión- tendremos una de las primeras señales de que la manera de nuestra época introvertida y desdichada ha comenzado a cambiar, y que volveremos a tener el anhelo y la disposición de contemplarnos a nosotros mismos."

¿Qué obra nacional crees que sería un gran producto de exportación?

Depende a qué mercado te quieras dirigir. Si es teatro de solo entretenimiento serán algunos y no otros. Si es teatro de autor seguramente serán muy pocos. Me conformaría con ver teatro de provincia en circuitos nacionales y no sólo llevar de Lima productos edulcorados.

Por un lado hay muchísima más oferta de teatro que antes, aunque como siempre también hay salas vacías. ¿Piensas que el teatro está en una etapa de auge en nuestro país?

No puedo generalizar el teatro ni mucho menos al país. Pero no pienso que exista tal auge. Peter Brook dice que "Cuando el teatro es necesario, no hay nada más necesario". En los últimos años asistir al teatro o mejor aún, asistir a cierto tipo de salas de teatro en Lima le confiere al público una función otorgadora de status: confieren categoría, status a cuestiones publicas, personas, organizaciones y movimientos sociales. Le dan prestigio y realzan la autoridad de individuos y grupos al legitimizar su status. Pero en Lima al teatro aún no se le considera necesario y de consecuencia sigue en un estado de “salud reservada”. 

¿Te sientes atraído por el teatro sin escenografía o sientes que es una parte imprescindible para los montajes?

Es una pregunta retórica, pero te la respondo de esta manera: he visto hacer Shakespeare en la casa de Edgar Guillén y nunca me percaté de la ausencia de este elemento porque el actor suplía todo. He visto ingeniosos decorados en el Centro de Creación Contemporánea Matadero Madrid y faltaba el autor, los actores y sobretodo la dirección. (Sin embargo la sala reventada de público.)

¿Qué se viene después de Un Día Muy Particular? ¿Hay nuevos proyectos?

Voy a estrenar en agosto un musical en el Teatro Municipal de Lima, “El Plebeyo”. Un homenaje a Felipe Pinglo Alba. Con la Dirección Musical de Diego Rivera y la Produción de Patricia Velit (La Banda). 


Un Día Particular se presenta  hasta el 25 de junio de jueves a domingo a las 8 pm. Entrada general 40 soles, estudiantes y jubilados 25, de venta en Teleticket y la boletería del teatro una hora antes de la función.  

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