Héctor Gálvez: “esta historia no es de lo que buscan sino de los que encuentran”

El cineasta Héctor Gálvez debuta en el teatro dirigiendo su propia obra, “La hija de Marcial”, ganadora del concurso de dramaturgia Sala de parto 2015. En el estreno de su ópera prima, en el teatro de la Universidad del Pacífico, el director de las películas NN y Paraíso, nos da sus impresiones sobre el proceso de su último trabajo.

Foto: Facebook


¿Cuáles son las diferencias entre realizar una película y una obra de teatro?

Muchas. Para comenzar el espacio teatral es distinto al cinematográfico. En el cine tienes locaciones, en cambio acá un solo espacio que tiene que representar muchos a la vez. Ir probando el código teatral, que fuimos descubriendo en los ensayos. En el cine están los actores (obviamente), pero también el lenguaje cinematográfico: la cámara, la edición, las luces. Eso no existe en el teatro. No hay una cámara que te haga una puesta en escena. No está tu ojo. Todo se ve en un plano abierto. Entonces, adecuarme a centrarme solamente en los actores, sin necesidad de la visualidad que puede tener una película, fue el otro reto grande.

¿Cómo te acostumbraste a no cortar una toma?

(Ríe) en los ensayos puedes cortar, pero es como verlo todo como un plano secuencia. Yo creo que esa es la lógica, verlo todo como un plano secuencia. Esa es la premisa. También hay escenas, pero en el cine tienes veinte tomas de un solo plano y tú escoges cual queda. Aquí tienes que ir construyendo para que todo fluya.

¿El contacto con el teatro es reciente por esta obra o ya habías participado antes?

En el 2011 me picó el bichito del teatro. Un amigo, Jorge Castro, me invitó a escribir con otro grupo de dramaturgos una obra que se llamó Astronautas. Ahí estaba como escritor dentro de un grupo de dramaturgos. Fue un acercamiento al teatro. Desde ahí veía un poco los ensayos, me acercaba y me llamó la atención. Esa fue la cosa que me inoculó y después fue creciendo. Cuando me vino la escena del inicio de La hija de Marcial sentí que podía funcionar en teatro.



¿Qué sensación al ver la obra terminada y recibir los aplausos del público?

Eso muy particular a diferencia del cine. Justo comentaba, hace unos días, con unos amigos que en el cine terminas la película meses antes, se proyecta y ya está. No hay punto de tocarla. En cambio en el teatro es algo vivo, siempre puedes ir modificando. Obviamente no te vas a cambiar la obra, pero siempre vas cambiando porque es algo vivo. Esa es la primera sensación que me da porque es vivo. Es difícil ser objetivo con tu propio trabajo, pero siento que la historia se cuenta muy bien, te va metiendo en el mundo de Juana, las caras que va descubriendo ella de su papá y del pueblo.

Hace pocos días falleció Mamá Angélica, su historia es bastante similar.

Yo creo que la función de mañana se la vamos a dedicar a ella. Hay una coyuntura muy especial con este tema. Mamá Angélica se pasó buscando a su hijo 35 años y nunca lo encontró. Pero esta historia no es de lo que buscan sino de los que encuentran. Todo el mundo puede creer que cuando encuentras a tu familiar acaba esa pesadilla eterna de tantos años de búsqueda. Pero en el caso de la historia -que si bien partió de un hecho real- ya está dramatizado, y entra en otro conflicto: ¿qué pasa una vez que lo encuentras?

"La hija de Marcial" estará en función los jueves, viernes, sábados y lunes a las 8:30pm; mientras que los domingos a las 7:00pm. La venta de entradas están a la venta en Teleticket de Wong y Metro, y también los días de función en la boletería del teatro de la Universidad del Pacífico.

Comentarios